Lex Artis ad hoc en Geriatría

Los avances de la ciencia y de la tecnología, favorecen desde hace varios años cambios en la epidemiología de la sociedad mundial, el envejecimiento poblacional también un fenómeno mundial que se presenta en la sociedad mexicana, pero el aumento de la esperanza de vida no significa necesariamente una mejoría en las condiciones de salud o en la calidad de vida de la gente si no lo contrario: el envejecer es un fenómeno que aumenta las probabilidades de enfermar, de tener alguna discapacidad y de morir. Por lo tanto, el diagnóstico oportuno de los problemas de salud de los adultos mayores, pero sobre todo la prevención de enfermedades (así como aprender y planificar estrategias para modular la morbilidad, la discapacidad y la mortalidad) son las metas principales de la atención geriátrica.

Como señala el artículo 272 Bis, de la Ley General de Salud (2015), que para la realización de cualquier procedimiento médico quirúrgico de especialidad, los profesionales que lo ejerzan requieren cédula de especialista legalmente expedida por las autoridades educativas competentes y certificado vigente de especialista que acredite la capacidad y la experiencia en la práctica de los procedimientos y técnicas correspondientes en la materia, de acuerdo a la Lex Artis Ad Hoc, en lo particular a la especialidad de Geriatría, expedido por el Consejo Mexicano de Geriatría, A. C.

La expresión Lex artis, (el deber ser), o “ley del arte” se emplea para referirse a la técnica para conseguir un propósito, de forma que si la actuación se adecua a las reglas técnicas pertinentes se habla de un buen profesional y de una buena “praxis” en el ejercicio de una profesión.

La Geriatría, medicina generalista diferente que basa su fundamento en el cuidado holístico de los adultos mayores, toca aspectos preventivos, terapéuticos, de rehabilitación y paliativos integrando los aspectos sociales y familiares. Proporciona herramientas para la atención del adulto mayor enfermo en etapas agudas, subagudas y crónicas. Su objetivo fundamental es la conservación de la autonomía y la autovalía del adulto mayor utilizando abordajes que integren las enfermedades de mayor prevalencia, las más discapacitantes y aquellas que condicionan dependencia. Con un horizonte dominado por la patología crónica, la Geriatría propone mejores formas de gestionar la enfermedad diseñando modelos de cuidados progresivos en donde participe tanto el equipo multi e inter disciplinario de salud, el adulto mayor, la familia y la sociedad entera.

Lex artis ad hoc, (el deber hacer), “aquel criterio valorativo de la corrección del concreto acto médico ejecutado por el profesional de la medicina -ciencia o arte médica- que tiene en cuenta las especiales características de la profesión”. Por tanto, el Geriatra es el médico especialista en la atención integral de las personas adultas mayores, que cuenta con los conocimientos, habilidades y destrezas necesarias a través de una educación formativa para llevar a cabo de forma holística, acciones de prevención, diagnóstico y tratamiento con fundamento en el saber del proceso de envejecimiento, la historia natural y fisiopatología de las enfermedades y síndromes geriátricos. Consolidando el criterio necesario con la finalidad de planear en los servicios institucionales tanto el ingreso como el egreso eficazmente, así como la capacidad de coordinar al equipo de salud de forma interdisciplinaria y transdisciplinaria, y con ello brindar un alto nivel de atención en salud con calidad y eficiencia.

El Geriatra en formación, con un sentido de responsabilidad, calidez, tolerancia, empatía y compromiso social, genera en el paciente, la familia, su comunidad, el equipo de salud y la misma sociedad, actitudes que propicien preservar la autonomía del viejo, su reinserción familiar y social, así como generar un ambiente que facilite el acceso a los recursos necesarios para favorecer una muerte digna. El médico geriatra tiene el juicio para seleccionar, analizar y valorar la literatura médica de la especialidad y de las áreas humanísticas y espirituales, aplicándolas con pertinencia a su quehacer cotidiano con el fin de sustentar, profundizar y ampliar sus acciones de profesionalismo.

Dada la visión holística de la Geriatría, las competencias que evalúa el Consejo Mexicano de Geriatría A.C., para acreditar al médico especialista y conocimiento adecuado en el ámbito de la medicina, se divide en una fase práctica (evaluación de aptitudes que incluyen habilidades y destrezas; y evaluación de actitudes que permiten observar el razonamiento clínico, la toma de decisiones y la comunicación y cercanía al anciano), y una fase teórica (evaluación por una prueba de desempeño escrita).

La fase práctica se realiza a través de una prueba de desempeño que mide aptitudes a través de habilidades y destrezas; y mide actitudes a través del desempeño frente a las necesidades afectivo-emocionales y espirituales.

Aptitudes, para:

  • Establecer una relación médico-paciente, médico-familia y cuidadores, de confianza mutua y de coordinación de trabajo interdisciplinario con el equipo de salud y profesionalismo.
  • Llevar a cabo una Valoración Geriátrica Integral mediante un interrogatorio ordenado, concreto, completo y congruente con el padecimiento, realizar una exploración física completa, metódica, precisa y congruente con los problemas del paciente.
  • Integrar en forma oportuna y jerárquicamente ordenada, los diferentes problemas médicos existentes en un paciente y planear correctamente un programa de prevención, estudio, tratamiento y seguimiento, inclusive en casos de urgencia.
  • Realizar el diagnóstico diferencial por el método de selección lógica de hipótesis alternativas, considerando las manifestaciones atípicas de la enfermedad.
  • Interpretar diferentes estudios de laboratorio y gabinete, accesibles y necesarios para atender pacientes con enfermedades de alta prevalencia.
  • Realizar procedimientos diagnósticos y terapéuticos necesarios para la atención de enfermedades de alta prevalencia, incluyendo los que se requieren en casos de urgencia, siempre y cuando no requiera anestesia general, empleo del quirófano o equipo de tecnología compleja.
  • Elaborar un plan inicial de atención y control, comprendiendo la importancia del equipo multi e interdisciplinario, orientada en la voluntad del paciente.
  • Proporcionar cuidados centrados en el paciente anciano con estados de salud complejos.
  • Para el cuidado de pacientes ancianos en modelos de atención en salud no hospitalarios.

Actitudes, para:

  • Responder a las necesidades espirituales de los adultos mayores: compasión, empatía, comunicación, escucha activa, aceptación incondicional y profesionalismo.
  • Considerar los valores centrados en la persona: responsabilidad, respeto, tolerancia, flexibilidad, empatía, calidez y gentileza
  • Tener espíritu humanista y vocación de servicio.
  • Asumir especial disposición con enfoque integral del paciente incluyendo sus dimensiones o aspectos biológicos, psicológicos y sociales.
  • Poseer apertura a las necesidades de comunicación con el paciente, el cuidador y los familiares.
  • Tener autocrítica que permita reconocer sus límites y solicitar apoyo cuando sea necesario, así como derivar al paciente cuando proceda.
  • Apelar a una disposición para el trabajo en equipo, y auxiliarse con el apoyo de otros especialistas de las ciencias de la salud y asumirse como coordinador del equipo de salud.
  • Tomar una actitud de superación a través de la actualización por educación continua, lo que permitir trasmitir conocimientos y experiencias a los pacientes, los familiares, y formalmente a los alumnos, pares y el resto del equipo de salud.
  • Requerir del criterio necesario para la selección racional de estudios diagnósticos, tratamientos, e institucionalización.
  • Tener sensibilidad para tener en cuenta las implicaciones personales, familiares y sociales de la atención de un paciente, para poder brindar una mejor orientación y apoyo o facilitar los mejores cuidados para los adultos mayores.
  • Luchar con el deseo y capacidad de trabajar de forma interdisciplinaria con el equipo de salud.
  • Tomar conciencia de su responsabilidad social y su importancia dentro del Sistema Nacional de Salud.
  • Actuar conforme los principios de una bioética enfocada en la persona anciana.

La fase teórica evalúa conocimientos y conceptos, de:

  • El proceso de envejecimiento social a través del aspecto epidemiológico, la historia natural de la enfermedad, la fisiopatología de entidades nosológicas, síndromes geriátricos y todo lo relacionado con los cuidados paliativos.
  • Los métodos para la prevención primaria y secundaria de las enfermedades y síndromes geriátricos prevalentes en el adulto mayor (prevención gerontológica).
  • El proceso de envejecimiento biológico normal y su relación con las enfermedades y la discapacidad del adulto mayor.
  • La historia natural de la vulnerabilidad y de la dependencia, sus manifestaciones, vías de adquisición y formas de prevenirlas.
  • Los aspectos de multimorbilidad, vulnerabilidad y discapacidad en el adulto mayor.
  • La indicación, utilidad, riesgos y complicaciones de los procedimientos diagnósticos y terapéuticos a su disposición.
  • El uso racional y apropiado de los fármacos.
  • Los diferentes modelos de atención en salud para adultos mayores.
  • La capacidad de organización y dirección de manera eficaz, una unidad o servicio de Geriatría, así como la guía para la participación en la formación de especialistas.
  • La organización de los servicios de la comunidad, sociales y de salud, tanto intra como extra hospitalarios, destinados a adultos mayores.
  • El fomento del envejecimiento activo y atención primaria.
  • El método científico y de la docencia.
  • El método estadístico aplicable a la investigación clínica y epidemiológica del proceso de envejecimiento y sus implicaciones.
  • El conocimiento de los cuidados espirituales y humanistas en la salud y bienestar del adulto mayor.
  • La orientación en la resolución de dilemas bioéticos al final de la vida y de los recursos institucionales.
  • El cuidado del equipo de salud y su profesionalismo.